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Esta página se creo para compartir con los aficionados a la guitarra flamenca las experiencias y materiales que la vida me ha dado. Consta de una serie de “Artículos” de probable interés y una página con las “Transcripciones” realizadas en los últimos años. Todo lo que aquí aparece debe ser valorado por vosotros mismos pues, la única escuela que tengo como aval es la de mi afición desde mediados de los años setenta.

Agradezco a todos los que os habéis animado a dejar vuestro comentario, las generosas palabras que tenéis para esta página. Gracias de corazón.

Mitificaciones

El Aprendizaje
Se dice que Paco ha llegado a ser lo que es encerrándose 8 horas de estudio al día en su habitación. Lamentablemente hay muchos que lo único con lo que cuentan para hacerse guitarristas es seguir la frase literalmente. Si saco la frase de contesto y la analizo fríamente no puedo por menos que pensar que la mayoría, lo único que sacaríamos es algún tipo de desequilibrio mental o emocional. Hay que ser conscientes de que, para adquirir una formación musical completa y la técnica que hoy requiere la guitarra flamenca, es preciso disponer de maestros capacitados, un ambiente que estimule el estudio, y unas perspectivas de futuro razonables. Seamos conscientes de la situación en que nos encontramos y de lo que podemos conseguir para hacer nuestra apuesta y evitar futuras frustraciones. Pues mientras para algunos todo esto viene dado, para otros es prácticamente imposible.

El Sentir
Tocar formas flamencas no es ser flamenco. Cualquier músico puede tocar formas propias de otras músicas y culturas que le son ajenas y sentir la emoción que éstas producen. Otra cosa bien distinta es sentir desde una música. ¿Qué somos? ¿Desde qué música sentimos? Cuando necesitamos expresar una emoción, cuál es nuestro canto espontáneo, ¿una soleá? ¿un blues? ¿el pop? Para crear desde una música hay que sentir desde esa música. No nos engañemos, miremos en nuestro interior la música de nuestro corazón y asumamos nuestra identidad.

La Guitarra
Ahorrar y tener una guitarra como la de Paco o Vicente viene a ser otra mitificación en la que vivir los toros desde la barrera nos hace caer. Ya he comentado las bondades de una buena guitarra y como éstas se hacen por quien las toca. En cierta ocasión, y por una única vez, tuve la posibilidad de tocar una guitarra restaurada que Paco había desechado por encontrarse en mal estado. He de decir que la impresión que aquella guitarra me dejó, ha perdurado en el tiempo. Paco le había enseñado su lenguaje, y bajo mis manos el sonido era el suyo. Nunca después he tocado una guitarra que hablara como Paco. Y esto viene a colación de que una guitarra no es como un coche, y las marcas, las etiquetas y el precio no son garantía para conseguir determinadas sensaciones o experiencias. La única manera emocional de adquirir una guitarra es probar y buscar hasta encontrar aquella que te enamore.

   Somos muchos los que admiramos la capacidad expresiva que logra alcanzar Vicente Amigo con su guitarra, y más de uno tenemos la tentación de achacarlo a las cualidades excepcionales de su Reyes, o a algún misterioso gen con que en su nacimiento fue investido por gracia de los hados. Los guitarristas flamencos, por falta de formación académica, tenemos la sensación de cómo mágicas, a la hora de valorar las capacidades de los guitarristas que admiramos. Sin embargo, tras la genialidad de cada uno, existe un arduo trabajo de aprendizaje, conocimientos y ejercitación que les permite asimilar las técnicas apropiadas necesarias para la expresión de su arte. Que este conocimiento no esté al alcance de todos no lo convierte en mágico.
   La capacidad del guitarrista para expresar aparece en un momento del aprendizaje en el que ya se tiene un cierto dominio sobre el instrumento. A pesar de ello seguimos permaneciendo inconscientes del modo en que esto ocurre. Se necesita dominio del instrumento y poder en las manos que, como todos sabemos, a Vicente le sobran.
   Pulsar una cuerda al aire es la forma más simple y con menos capacidad expresiva que podemos utilizar. Aquí solo la forma de ataque y la zona de la cuerda empleada pueden matizar la expresión. Para aumentar la capacidad expresiva debemos jugar con la mano izquierda. La forma en que pisamos sobre el traste modula la expresión que logramos. Un simple apoyo es la más sencilla. Ir más allá significa que la yema se apodere de la cuerda, la haga suya y la moldee a voluntad. Disponer de los recursos que nos permitan la máxima capacidad expresiva significa dominar las capacidades técnicas que nos aportan un pleno control de la presión sobre la cuerda. Pisarla con firmeza, aumentar y modular la presión, estirarla o aplicarle vibrato son técnicas que nos permitirán cultivar los recursos expresivos que nuestro sentimiento necesita para manifestarse. Una vez dominada la técnica podemos dejar que el sentimiento fluya hasta los dedos y modulen la expresión sonora de nuestro instrumento.
   Otro aspectos fundamental de la técnica expresiva es el juego con el tiempo, los silencios y el volumen. Los acelerandos y ritardandos son continuos en una interpretación viva así como la acentuación de los silencios y la modulación del volumen. Cuando escuchamos una partitura a través de un fichero midi percibimos la rigidez del ritmo y los tiempos metronómicos tan diferentes de los habituales en una interpretación real con una expresión emocional.
   ¿Es necesaria una buena guitarra para aprender a tocar o es suficiente con una de estudio? Una guitarra de calidad genera una retroalimentación positiva de la que carece otra inferior. Es decir, una buena guitarra tiene posibilidades sonoras y expresivas que no están al alcance de las demás. No es un tema de volumen o comodidad, ni de ser más o menos flamenquitas. Se trata de hablar, de matices y de poder comunicar cosas que otra no sabe. Aún así toda guitarra necesita desarrollar sus capacidades potenciales con un guitarrista competente, so pena de quedar dormidas.
   Cuando un estudiante toca una guitarra de calidad hay momentos de gracia en los que la mejora técnica se manifiesta y en la guitarra se despiertan pequeños matices y sutilezas sonoras y expresivas desconocidas hasta entonces. La repetición y búsqueda del efecto genera una retroalimentación mutua que hace que la técnica se fije y forme parte del bagaje del guitarrista. Con una guitarra corriente esto no ocurre u ocurre con mayor dificultad. Así que, si descubres que vas en serio con la guitarra piensa en la posibilidad de adquirir la mejor que puedas permitirte.

   Por si a alguien le asalta la duda comenzaré aclarando que los dos términos significan lo mismo. Solamente es una forma de exponer que existen dos miradas a la hora de afrontar una transcripción, una conceptual y otra fotográfica.
   Dentro de la escuela clásica el compositor escribe adecuándose a los parámetros del lenguaje musical. Todo lenguaje es la posibilidad de expresarse en un mundo nuevo creado por un marco de conceptos dentro de los cuales debe limitarse. El compositor debe conceptualizar la música para poder expresarla dentro de su lenguaje. El intérprete le da vida y los críticos juzgan sobre lo respetuoso que éste ha sido con la idea. Así la música es pensada antes que expresada. Existe en el mundo de las ideas antes que en el de la realidad. Toda ciencia trabaja con conceptos ideales que no existen en la realidad en forma pura. La negrilla o la línea recta no son más que objetos mentales con los cuales podemos crear formulaciones matemáticas y lenguaje musical. Recordemos que la base de la ciencia musical es matemática.
   La música Flamenca es una de esas músicas vivas que se hacen desde la interpretación y no desde el pensamiento. La interpretación ya está ahí desde que la obra nace. Y la obra está viva desde su comienzo. Transcribirla pues, consistirá en conceptualizarla, constreñirla dentro de las posibilidades que ofrece el lenguaje, para hacer factible su plasmación en un pentagrama. Un buen trabajo permitirá que perdure para las generaciones futuras, en su forma ideal, más allá del material auditivo.
   Una transcripción sólo se hace de una música viva, y una buena transcripción debería tener un fuerte componente fotográfico. Plasmar un momento expresivo es más un pintura que una conceptualización. Recoger toda la riqueza del acto musical va más allá de las posibilidades de una transcripción, pero una mera concreción a alturas y tiempos de notas sería dejarla sin alma.
   Desde el que la lee para interpretar, esto conlleva un trabajo adicional de decantación; leer la poesía adicional, empaparse y desligarla del concepto; deslindar lo permanente de lo efímero.
   Algunos preferirán que este trabajo se de hecho, conocer solo las notas a interpretar y no enredarse con adornos circunstanciales. Mas, se hace necesario el equilibrio entre ambos aspectos y asumir este componente artístico como parte esencial de la transcripción de un hecho vivo.

   En la época en que tuve mi primera guitarra, los programas taurinos de TV ponían la melodía de “Entre dos Aguas” como fondo de la faena. Este tema atravesó el alma de un por entonces joven desconocedor del flamenco, e hizo de llamada a una música y a un instrumento que eran promesa de misterio y sensibilidad. Por aquella época no se encontraban maestros que enseñaran el nuevo flamenco y si querías iniciarte en sus esencias no quedaba más remedio que andar con el vetusto reproductor de casete, adelante y atrás, en la imposible tarea de reconocer y materializar un sonido que por aquel entonces, por conocimientos y medios, se hacía indescifrable. Al cabo de largos años de insistencia y aprendizaje la revolución en los medios técnicos disponibles para transcribir y comunicarse me animaron a aportar la experiencia que el trabajo realizado ofrecía. Nunca he entendido que un músico clásico pueda adquirir la partitura de una obra recién elaborada y uno flamenco tenga que implorar a los hados el milagro de su conocimiento. Por ello y para que los que hoy empiezan tengan la posibilidad de acceder a algunas de estas músicas, aporto esta colección de obras y ensayos no exenta de errores que el buen criterio de cada uno sabrá subsanar.
   Una última reflexión: “Lo que se recibe como el aire, en gratuidad y abundancia, debe ser dado de la misma manera”

Transcribir

   La transcripción para guitarra es la búsqueda de la resolución de un enigma. Su dificultad y la imposibilidad de realizar una comprobación objetiva, salvo en el caso de existir material audiovisual, la convierten en un arte. Este arte aparece más allá del mero reconocimiento del sonido. Éste por sí mismo no aporta más que transcripciones mediocres y vacías de auténtico espíritu guitarrístico que además desaniman a quien emprende su estudio. La parte esencial del trabajo de transcripción es el descifrado del enigma: encontrar la forma expresiva del autor, el movimiento de las manos sobre el trasteado, el juego de los dedos que nos lleva a la reproducción del sonido anhelado. Por otro lado, como todo enigma, la transcripción pierde su sentido cuando los creadores del enigma lo descubren.

Equipo
   La tradicional tarjeta de sonido con su juego de altavoces para ordenador ofrecen un nivel de calidad sonora insuficiente para ofrecer detalles necesarios en una transcripción. Lo ideal sería poder escuchar la música tal cual es recogida en el proceso de grabación. Para ello es necesario disponer al menos de un equipo básico similar al que se utiliza para grabaciones domésticas: un interfaz de sonido compatible con nuestro sistema informático y unos monitores de estudio conectados con cables para señal balanceada.
   A esto hay que añadir un programa compatible que permita reducir la velocidad sin mermar la calidad del sonido, la modificación de la afinación, para trabajar sin cejilla lo que ayuda al reconocimiento del trasteado, y la escucha independiente de cada canal estéreo, para obras con más de una guitarra. Como alternativa a esto último se pueden usar monitores con potenciómetros de volumen.
   En mi caso utilizo un iBook G4 con una interfaz de sonido MOTU Ultralite y unos monitores de estudio Esi nEar 05. Como software recomiendo el Transcribe! a partir de su versión 7.0. Hay otras opciones más económicas recomendables de interfaz de sonido y conexión firewire de las casas Presonus y Tc Electronic. En cuanto a los monitores la elección es más personal. No recomiendo ningunos de menor coste. También asequibles hay otras opciones en Samson, Tapco o Tannoy. Transcribe! funciona igualmente bien con Windows.

Destreza
   Algunos aspectos a tener en cuenta en la adquisición de destreza serian los siguientes:
   Distinguir el timbre característico de cada cuerda para elegir la cuerda y el traste correctos. Esto varía con cada grabación.
   Comprobar los acordes buscando el reconocimiento auditivo de cada una de las notas independientemente.
   Diferenciar el sonido característico de cada una de las técnicas que se utilizan.
   Trabajar con distintas velocidades. Cada una nos da un aspecto diferente del sonido y realiza una función. Es necesario un uso completo de las velocidades para tener una perspectiva real. Después del trabajo básico de reconocimiento a velocidad lenta, la velocidad normal o aproximada a ella es útil para diferenciar las notas que siguen activas sin haber sido pulsadas, ya sea por duración o por simpatía armónica, para distinguir la notas pulsadas de las ligadas, sextas de baja intensidad, etc.
   Estudiar las distintas posibilidades de ejecución buscando tanto el timbre como la modulación melódica correcta. Para ello se precisa un conocimiento profundo de las técnicas habituales en el instrumento. Hay que buscar una coherencia interpretativa que en ocasiones no parece corresponderse con el análisis inicial realizado en el sonido.
   Como ejercicio: escoger una obra que ya tenga una transcripción de confianza o mejor un video de referencia con el que ir cotejando las distintas técnicas y falsetas. Percibir los matices y detalles que han pasado desapercibidos e intentar reconocer estas diferencias a través del sonido. Observar la coherencia interpretativa que produce una transcripción correcta.
   La coherencia interpretativa o técnica marca la diferencia entre una correcta transcripción y otra que suena como si fuera buena. La música para la guitarra flamenca está hecha desde la guitarra y una parte de la transcripción, más allá de la mera discriminación de sonidos, consiste en reconocer el modo técnico e interpretativo con el que la música es expresada.

 Plantilla
   Disponemos de una plantilla base realizada como fichero de texto, con una utilización similar. Elegimos una fuente con espaciado fijo para dar estabilidad. El símbolo guión largo ”ctrl+alt+-” genera líneas de cuerda continuas. El aplicar el modo de sobreescritura evita el desplazamiento al insertar los números. El formato definitivo se aplica desde el comando “reemplazar”; así pasamos números a negrita, sustituimos el subrayado simple, etc.
   La plantilla incluye 4 macros que facilitan la post-edición gestionando las cuerdas en bloques. El bloque iría desde dos filas por encima de la primera cuerda hasta una fila por debajo de la sexta cuerda. Para un funcionamiento correcto es necesario deshabilitar en Herramientas-Opciones-Edición “Usar cortar y pegar inteligente”. Los nombres y la elección de las teclas de método abreviado es orientativa. Los códigos se añaden para ofrecer más flexibilidad.

Macros
   Transcribe1 (ctrl-ñ) Situado el cursor en la línea superior del bloque inserta una columna.
   Transcribe2 (ctrl-may-ñ) Situado el cursor en la línea superior del bloque elimina la columna siguiente.
   Transcribe3 (alt-ñ) Situado el cursor en la en la línea superior del bloque genera una nueva fila de cuerdas, a continuación de la actual, con la parte que queda a continuación del cursor.
   Transcribe4 (alt-may-ñ) Situado el cursor en la línea superior del bloque y al final de la fila añade la fila de cuerdas a la fila de cuerdas superior.

Plantilla. doc
Códigos de Macros. doc

   La tablatura o cifrado es un sistema de escritura musical no culto que a la sombra del solfeo no se ha desarrollado convenientemente. El cifrado necesita ser enfocado independientemente para llegar a ser lo que pretende: una forma intuitiva de plasmar una información musical por la que un guitarrista sin conocimientos de solfeo tenga una guía, lo más fiel posible, para su interpretación. Esto dentro de las limitaciones que el cifrado tiene en cuanto a la duración de las notas, lo que no es óbice para que procuremos sacarle el mayor partido posible.
   Los sistemas actuales de cifrado, ya sea el comercial hecho por músicos para los que sólo es un complemento menor al solfeo, o el difundido por Internet que parece ideado por un informático, se han olvidado de la palabra “intuición”.
La forma de representación habitual de cifrado no se corresponde con aquella en la que la interpretación es intuida. La partitura y la tablatura deben exponerse por separado y no superpuestas como habitualmente se hace. Son lenguajes distintos con sus propias peculiaridades y necesitan un espacio propio.
   El interés de realizar una transcripción de la forma más intuitiva posible está plasmado en el trabajo realizado y espero que sirva de referencia para quien desee continuar con la experiencia. Mas que un sistema lógico de reglas a aplicar es una forma plástica de expresión musical con un cierto componente artístico. Las reglas básicas que sirven de referencia al mismo se van configurando con el tiempo.
   Espero que sirva, al guitarrista no académico, de ayuda para un mejor acercamiento a la esencia de la obra y su interpretación.

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